Home

DSC_0171


¿Cómo hacés para seguir interesada en esta historia, en esta película, con todo el tiempo que ha pasado? Durante los diez años que duró el proceso de
Rambleras escuché esta pregunta una y otra vez. Sí, fueron diez años. En febrero del 2003 escribí el argumento, un poco debido al desempleo del momento y también por presentarme a la primera edición de las becas de Fundación Carolina, y el sábado que viene, 9 de marzo del 2013, Rambleras tendrá su primera presentación en público en el Festival de Punta del Este.
En el 2003, cuando me tocó improvisar, algo obligada y del todo desprevenida ya que fui la primera, una suerte de pitch frente a los consultores de la beca, dije que me interesaban “los misterios de la cotidianidad”, seguramente sin saber del todo a qué me refería. Pero sí, me atraían, y aún lo hacen, los conflictos íntimos, los problemas con los que cargamos, que podrán ser muy triviales a ojos ajenos pero que para cada uno es un mundo. En los años siguientes, se fueron alternando buenos y malos momentos; la obtención de unos cuantos fondos de financiación pero también, por ejemplo, enterarme, un lunes de noche por mail, de que el coproductor argentino se retiraba del proyecto, lo que hacía caer el aporte de ese país, y por el ende el fondo de coproducción de Ibermedia. Es decir, corríamos el riesgo de que nos tocara, como en los juegos de mesa, volver a la base y en pésimas condiciones. Mientras tanto yo seguía escribiendo y reescribiendo.
Me daba la sensación de que eso mantendría “vivo” el proyecto y, para qué negarlo, también hacía catarsis personal. Tanto reescribí que entre la primera versión, de junio del 2003, y la que se rodó en el 2010, no había una página en común de las noventa y cinco que conforman el guión, curiosamente los personajes y las locaciones se mantuvieron. Pero, para ser franca, también hubo algún que otro período en el que el guión pasó guardado en un cajón por unos cuantos meses.
Ya cuando era un hecho el rodaje, aunque aún así se puede seguir estando muy lejos de terminar la película, tal como nos pasó, me impresionaba constatar durante los ensayos la soledad de los personajes. Los veía como muy solos, por más de que estuvieran rodeados de gente. Y me preocupaba hacer una película sobre la soledad, porque a decir verdad no parece ser un tema que atraiga a mucho público. También me daba cuenta que seguramente esa soledad que veía era la mía propia, con la que me tocaba lidiar.
Unos meses después del rodaje, todavía en el 2010, comenzamos el montaje, lo que en general se suele hacer inmediatamente después o aun sin haber terminado de rodar. No eran disparatadas las esperanzas de estrenar en el 2011, pero no pudo ser. Por diversas razones, tuvimos que esperar dos años para poder hacer la corrección de luz y la mezcla de audio, y la película recién se terminó en enero del 2013.
Cuando estaba en Buenos Aires viendo la proyección, al terminar la mezcla de audio, no podía dejar de pensar en cuánto había cambiado mi vida en estos años, más allá de seguir viviendo y trabajando en los mismos lugares. Estuve desempleada, viajé un poco, me hice vegetariana, trabajé en el exterior un par de años, mi padre falleció de cáncer, me acerqué al budismo, comencé a hacer biodanza, mi madre enfermó de Alzheimer, me dejé las canas (que cualquier mujer que se haya teñido durante más de quince años sabe que equivale poco menos que a dar un salto al vacío) y conocí a mi amor; todo más o menos en orden cronológico.
Ahora ya no veo tanta soledad en los personajes sino una gran interdependencia, como nos pasa a todos. A veces podemos fantasear con llevar a cabo grandes hechos que impacten en forma positiva en la vida de los otros, pero solemos olvidarnos de que cada acción que emprendemos, por aparentemente trivial que parezca, cada palabra que decimos, impacta en nuestro entorno. Y así es que, en la película, una discusión con Patricia, hace que Ofelia tome una determinación algo drástica. Al ver esto, Patricia en cierta forma se replantea lo que está haciendo y, aparte de tomar una decisión bastante sana para ella, le pone un límite a Jacqueline. Y de alguna forma esta confrontación influye en que Jacqueline opte por un camino más autónomo, que a su vez repercutirá en Juanca, y así y así.
La respuesta a la pregunta inicial es que las historias, las películas, no son estáticas, cambian como cambiamos nosotros, y dependen de nuestra mirada. La película que veo hoy me satisface mucho. En realidad, aún con distintas miradas, siempre me interesó; aunque debo decir que, a lo largo de diez años, por momentos se me desdibujó. Ojalá que la gente que el sábado vea
Rambleras pueda ver algo parecido a lo que veo yo.

Anuncios

6 pensamientos en “Balance

  1. Dani,
    que lindo! me emocionou! eu que estou fazendo um documentário há 3 anos, as vezes me pergunto o mesmo. mas é absolutamente verdade: os filmes mudam conosco!
    quando poderemos ver Rambleras no Brasil?! espero que em breve!

    um grande abraço,
    parabéns pelo feito! bravo!!!

    • Oi, Mel,
      Tomara que Rambleras vá a Brasil em breve,sim…
      Mas vc sabe como é… a impermanência sempre esta aí, na volta da esquina, escondida atrás de uma árvore… : )
      Tudo de bom para vc e o documentário!
      Grande abraço!

  2. Gracias! Sinceramente me emocionaste, gracias porque es cierto la Vida cambia, cuando nosotros cambiamos los guiones…. ¿No es un poquito así?
    Y ese cambio provoca el efecto dominó que hace de este lugar en el mundo un sitio para compartir y disfrutar además de los pequeños dramas cotidianos.
    Ud siempre da que hablar con su Creatividad Maestra y ahora con la mirada amplificada de “su amor” más. Un abrazo. M

  3. Gracias Daniela ! por compartir con tanta sinceridad lo que fue tu vivencia de la construcción de esta historia, que muestra la belleza y también la enorme dificultad de una nueva mirada honesta y por ende responsabilizada de nuestras palabras, elecciones y acciones. Que la impermanencia te siga guiando desde la calma del presente en un simple ‘inspiro y expiro’ !
    Un fuerte abrazo virtual !
    Shifu Daoyuan

    • Muchísimas gracias a tí, Shifu, por tan lindo comentario que me llega al alma, o mejor dicho a la mente-corazón! 🙂
      Abrazo grande!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s